lunes, 8 de febrero de 2010

El primer día...

“En el principio Dios creó el Cielo y la tierra. Y la tierra no tenía forma. Estaba vacía, cubierta de oscuridad y de agua. Entonces el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas y dijo Dios, "Sea la luz: y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena: y apartó Dios la luz de las tinieblas.
Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche: y fue la tarde y la mañana el primer día.”

Ahá ahá, o sea que yo me tengo que creer que un tal Dios el primer día se dedica a crear el cielo y la tierra y no se qué de la luz y la oscuridad y YO, mi vetusta persona (y venusta, esta mal que yo lo diga pero es la puta verdad), el primer día de cada semana tengo que levantarme muerta de sueño porque el día anterior (sí, ese que este señor dedicó a descansar) no podía dormir. El primer día de cada semana es un total martirio, algo que parece sacado de “La divina comedia” de Dante, seguro que en alguno de los nueve círculos hay algo parecido a esto. Arrastrarse como un alma en pena subsistiendo a base de cafés de Hacendado (la cosa esta jodía) sabiendo que los siguientes días el panorama no va a mejorar. El día de descanso lo dedicaste a planificar toda la semana: visitas al médico, trámites burocráticos innecesarios, trabajo o búsqueda de el, estudios o hacer que estudias, ver aquella película, terminar ese libro, dominar el mundo… vamos lo de todas las semanas, pero por culpa de Morfeo lo vas aplazando.

Por cierto ¿os he contado alguna vez que Morfeo vive conmigo? Vive debajo de mi cama junto al monstruo que se come los calcetines, Mr Bumpy. Sí, estoy divagando pero es la misma historia de siempre: el maldito primer día de cada maldita semana…

No me apetece hacer nada de lo que tengo marcado en la agenda y la verdad es que son bastantes cosas pero… tengo toda la semana por delante. De momento os dejo esta actualización para salir del paso y cambio la canción de la semana, me despido de Natalie y digo hola a Morrisey.

5 comentarios:

  1. Por un momento creí que ibas a saltar con que tienes un gato llamado Morfeo. xD
    Y, por cierto, los domingos no es que no se pueda dormir, no; los domingos no se duerme y el lunes se va denganche. Es que si no, no es lunes.

    Saludos y a seguir con entradas destas pa salir del paso.

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  2. ja,ja,ja Morfeo duerme debajo de muchas camas. En la mía creo que no tanto pero lo he visto arruinar vidas enteras y llevarse a gente a su reino por enormes y marmóticas temporadas. Marmótica es un término recién inventado por mí para definir una temporada de sueño a lo marmota.
    Me ha llegado al alma tu café Hacendado. Yo es que me compré uno del StarBucks y el sabor está bien por más que rasque en el bolsillo lo que no rasca en el estómago.
    En cuanto a Morrissey... Pues siempre me viene bien. Este y Bowie son los ídolos de mi vida(en el caso de Morrissey las letras me obsesionan tanto que me las acabo aprendiendo en inglés con traducción cutre y salchichera al castellano). Good time for a chance. Sí, claro, siempre es un buen momento para eso. Menos cuando tienes hipoteca, claro.

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  3. Asumámoslo, el martirio no son los lunes, el martirio es madrugar. Sí, amigos, madrugar, esa costumbre que parece que inventó el mismísimo Satanás para torturar a toda la humanidad. Hace siglos tenía su lógica, pero desde 1880 ¿Para qué necesitamos aprovechar la luz del Sol? ¡Ja, tonterias!

    Los lunes serian menos lunes si no te tuvieses que levantar a las 8 ¿No?

    Pero a lo que iba, de tu entrada desprendo que no se puede confiar en la existencia del Creador, pero si en la de Satanás. Al fin y al cabo, los lunes son prueba fehaciente de su mala leche para con la humanidad.

    Y después de quedar como un pequeño desequilibrado adorador de Satán, me despido de usted, mi amada venusta (que no vetusta :P).


    Grandes los Smiths.

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  4. Estimada amiga. Llámeme gilipollas pero yo prefiero diosas encima de la cama que monstruos debajo de ella (de la cama, me refiero, que para monstruos debajo de las diosas ya estoy yo).
    Siempre suyo
    Un completo gilipollas

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  5. Siempre un lunes es el after de un domingo gorrino. Sigo reivindicando que tenían que existir dos domingos: uno en el que hacer aquellas cosas que dejamos para el fin de semana, pero que nunca hacemos porque el domingo lo dedicamos a vagar por casa en pijama (con migas de snacks); y otro donde poder vegetar libremente...

    Dios podía haber hecho estoy y celebrar ambas festividades...que yo no quiero hacerme el listo y no se mucho del tema, pero hacer un mundo debe ser cansado...

    Un ausente Leghos

    (Al final conseguirás que vuelva a actualizar...)

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Habla, pero recuerda que eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que hablas...