lunes, 1 de febrero de 2010

Ellin (II)

Esa mañana Darko se había levantado con un único pensamiento en la cabeza: Rachel…
Mientras iba al baño para hacer el ritual de siempre seguía pensando en ella, últimamente sus visitas a Ellin se habían hecho más frecuentes. Tenía gracia que para olvidar a una mujer recurriese a otra pero no de la manera que todos pensarían. Ellin era su camello.

La primera visita a Ellin tuvo lugar ya hace meses, cada vez probaban una cosa nueva y todo para olvidar a Rachel. Cuando Darko conoció a Ellin sin darse cuenta rastreó el camino hasta su casa, si aquello podía llamarse casa… un pequeño nicho en Nueva York. Ellin vivía sola en menos de 15 metros cuadrados, no era algo de lo que sentirse orgullosa pero por lo menos había conseguido dejar la prostitución.

La historia de Ellin comenzaba en un orfanato donde había estado desde que tenía memoria, a los 16 años se había escapado e intentó ganarse la vida como pudo. A los pocos días de dormir en la calle un extraño se acercó a ella y le contó historias de modelos y actrices, justo lo que ella podría ser con su ayuda.
Ellin vivió en la casa de aquel extraño un tiempo, tenía todo lo que quería; drogas de diseño, ropa, un book holográfico… Ellin se maravillaba cada vez que lo veía, un libro con cubierta metálica que una vez se abría mostraba a Ellin en 3D posando con diferentes vestidos y reconozcámoslo poco vestidos. Un buen día encontró un trabajo, comida y alojamiento incluidos, ¿que más quería? Quizás que fuese más digno, Ellin se vio envuelta en idas y venidas de grandes hombres de negocios a su apartamento y ella debía satisfacerlos con toda clase de fantasías.

Un día trató de escapar de aquello pero se dio cuenta de que era imposible, dos guardias custodiaban la puerta de su apartamento. Durante las noches que tenía libres escuchaba llorar a las que consideró sus compañeras. Tenía gracia que los cabrones hubiesen inventado teles en 3D, comidas que se reducían a pastillas, todo tipo de implantes, drogas capaces de reducir a papilla un cerebro humano en menos de 2 minutos y todavía engañasen a niñas para dedicarlas a la prostitución…

2 comentarios:

  1. No te creas, incluso eso se inventará alguna vez pero de momento la vida sexual pagada de ciertas personas oscila entre mediocre, miserable y repulsiva.
    Bueno, hablando de niñas a las que no se puede engañar, me alegro de que hayas vuelto que tenías la bitácora abandonada. Saludos y hasta la próxima desaparición. Besos.

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  2. Yo aun me pasaba por aqui de vez en cuando a ver si habias puesto algo nuevo... Lo cual me recuerda que aun me debes cierto relato... :P

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Habla, pero recuerda que eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que hablas...