sábado 14 de agosto de 2010

Tú eliges cómo vivir

Reconozco que me he acostumbrado a vivir en una penumbra constante. Cuando los ojos se acostumbran a esa falta de luz puedes llegar a ver las cosas, distingues formas aunque muchas veces esas formas se tornan bizarras.

Vivo atenazada por el miedo a encender la luz. Cuando los electrones comiencen su frenético baile por el filamento de tungsteno mi pupila deberá cerrarse y dejar pasar sólo la luz que necesito. Este proceso suele doler, no me gusta sufrir gratuitamente.

Voy a encender la luz...

Después de un tiempo en el que creí quedarme ciega me he dado cuenta de que todo se ve con más claridad. Lo que parecían objetos bizarros y aterradores ahora son objetos ordinarios. Además ahora veo más allá, veo más cosas y con mucha más claridad.

El proceso no ha sido agradable pero supongo que a partir de ahora no volveré a darme un golpe con algo que no veo.

4 Críticas Destructivas:

  1. Según Platón te diría que has salido de la Caverna pero en la Caverna estaba él con sus gilipolleces de separar el cuerpo del alma y darle más importancia al espíritu que a un buen polvo. Tú lo explicas mejor dos mil años más tarde. Empiezas a ver la luz pero sin misticismos baratos. A fuerza de aprender te vas haciendo más sabia.

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  2. Elegiría vivir comiendo, fornicando y durmiendo...

    Siempre suyo
    Un completo gilipollas

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  3. Sin embargo, al revés de lo que dices al final, yo creo que volverás a darte un golpe con algo que no ves.

    Es la condición humana, querida Nai. Repetimos nuestros errores una y otra vez...

    P.D.- Para el completo gilipollas (sin ánimo de ofender): sepa usted que estoy de acuerdo con el 66% de las tareas que propone. ;)

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  4. Dejémoslo a medio camino de todo. Una pequeña lamparilla en la noche, gafas de sol de día.

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Habla, pero recuerda que eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que hablas...